Hace apenas una semana que se ha dejado ver el esperadísimo nuevo disco de Justice: Audio Video Disco.
Se trata de un disco que arrastra tras de sí una expectación enorme, dado que su anterior disco y debut “†” (Cross) salió en 2005 y ha cosechado un gran éxito, hasta el punto de prácticamente convertirse en un clásico indispensable para los amantes de la música electrónica.
Con semejantes expectativas era muy fácil que este segundo disco acabara siendo un absoluto chasco (fracaso, catástrofe, decepción, desilusión), y de hecho algunos opinan que ha sido así. En mi opinión no lo ha sido, ni mucho menos, de hecho creo que estoy ante uno de los grandes discos que guardo en mi colección de electrónica, sólo sobrepasado por Daft Punk y el propio debut de Justice.
Lo que pasa es que Justice ha hecho algo que nadie esperaba: ha innovado. Y estando acostumbrados a artistas como David Guetta cuya filosofía es “si algo funciona, no lo toques”, es normal que todos nos esperáramos un “más de lo mismo”. Pero Justice ha querido ir un paso más allá mezclando rock de los 80 con el puro sonido electrónico propio del French House del 2011, y no es que sean los primeros que lo intentan, es que son los primeros a los que les sale bien.
Por si alguien lo dudaba no estamos ante una colección de remixes, lo que Justice ha tomado del rock ochentero es la estética, esas guitarras eléctricas y esas fuertes vocales todo ello sin perder su propia identidad (otro gran logro por su parte). Realmente en algunos momentos del disco tenemos la sensación de haber escuchado antes esta canción.
Concretamente con “Ohio”, la canción que tenéis arriba, se toman toda la estética en las vocales y, por si se nos había olvidado que estamos escuchando un disco de Justice, nos lo recuerdan en minuto 2:35.
Otra gran canción es parade, donde es innegable el sample que se ha hecho de Queen con “We will rock you” a un tempo algo más bajo, no se han tomado ninguna molestia en negarlo ni esconderlo, pero por suerte y como ya he dicho antes no es un disco de remixes, y en seguida nos ponen ante una canción más bien suave, con guittaras eléctricas y palmas. Con Newlands, la canción que sucede a Parade, tengo una increíble sensación de haber escuchado ya esas vocales, pero mi cultura musical aún no es lo bastante buena como para concretar la canción en la que se han basado (estoy en proceso de solucionar ese detalle).
En fin, en lugar de explayarme a explicar una a una todas las canciones lo que voy a hacer es recomendaros encarecidamente que os hagáis con el disco por el medio que prefiráis y lo escuchéis, creo que nadie se arrepentirá de escucharlo aunque sea una vez (o dos, o diez mil).
En conclusión la única pega que le encuentro a este disco es que es demasiado corto, la verdad es que desde 2005 han tenido tiempo de sobra para hacer un disco más largo, pero se les perdona por la buena calidad de la música con la condición de que tarden menos la próxima vez
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Os dejo el videoclip de Audio Video Disco como despedida


